Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

El de la noche

Ata era una aldea perdida en lo más profundo de un valle donde todos se conocían y todos tenían tareas que cumplir. No había señores, ni caudillos con muchas tierras como se acostumbraba en aquellos años en otros lugares. En Ata no se admitían vagos ni gente ociosa. El invierno era demasiado duro para tener garrapatas.
La aldea estaba rodeada de cinco grandes picos de cimas siempre teñidos de blanco que, a medida que la época de calor pasaba, iba extendiéndose, cubriéndolo todo hasta que el lago más cercano al pueblo se helaba. Una de esas montañas, orientada hacia el norte tenía forma de luna creciente, y se decía que había una cueva en alguna parte que escondía secretos oscuros. Hacía tiempo que no ocurría nada extraño, pero nadie se atrevía a acercarse para comprobar si lo que narraba la gente antigua era cierto. Así que el misterio seguía sin resolverse y mantenían con puntual disciplina las costumbres heredadas: La de vigilar la cabaña, que estaba al final del gran bosque al pie d…

Entradas más recientes