El tic

Ha vuelto a aparecer. Mi ojo izquierdo parpadea involuntariamente de una manera imperceptible para los que me miran, pero yo lo siento y se, cuando pasa, que tengo mucho trabajo y poco tiempo...

Algunos se muerden las uñas, otros repiten palabras muchas veces en una misma frase... (tuve una profesora de Música que repitió en una clase 'vale' 158 veces), y otros mueven la pierna sin parar cuando están sentados y crispan de los nervios a cualquiera que esté en la misma habitación. Son reflejos, vías de escape que sin saber por qué nos hacen sentir mejor, más seguros o menos nerviosos...

Durante un proyecto personal, sin querer se puede caer en tics, lo que se llama tu zona de confort o confianza. Acabar haciendo lo mismo de siempre, igual que siempre y quizá igual de mal que siempre... Puedes mentirte a ti mismo y decir "este es mi estilo, ¡así es como lo hago yo!" , y defender a capa y espada lo que sea que haya salido de ti. Esencia y técnica no son lo mismo.
Alguien sabio, alguien humilde, entendería que ese camino solo lleva a la mediocridad. Esa es una de las lecciones más importantes y más duras que aprendí en clase y que espero no olvidar nunca.

Probar técnicas nuevas, leer y ver lo que hacen otros, descubrir nuevos caminos aunque luego vuelvas atrás... Descubrirás que al haber ido más allá, por haber salido de tu zona de confianza habrás crecido.
No dejes que el miedo a intentarlo y descubrir que fuera de lo que sabes, no sabes nada te convierta en alguien mediocre. Se cabezón, o dicho positivamente, persiste. Se siempre realista, trabaja con quien tu eres, tu capacidad y tu esencia son los que te hacen único, pero nunca te quedes donde estás. ¡Sigue caminando!

Ahí os dejo una pequeña parte que resume el proceso que ha seguido el proyecto estos meses...



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